quinta-feira, 13 de outubro de 2011

Retrato de familia

Ayer nos visitaron Ana Cano y Diego, sin niñas. La última vez que vi a Ana C fue en la boda de Jose y Ana B. A Diego no lo veo desde que comenzó a salir con Ana. Estaban igual de guapos y de encantadores, o más!!!. Se vinieron de vacaciones una semana a Portugal, 3 días en Lisboa y 3 en Porto, y se dignaron hacernos una visita improvisada. Prefirieron el hotel antes que nuestra habitación de invitados, como tantos otros antes, no sé que tiene ese cuarto :). Nosotros estamos muy liados estos días, y con el tema de la espalda de Mariana, yo estoy sobrecargado de esfuerzos físicos. No podíamos hacer de guias, como nos hubiera gustado, así que lo menos que podíamos hacer fue invitarlos a comer a casa. Quedamos a las 9 de la noche para que pudieran ver a las niñas justo antes de irse para la cama, y para darnos tiempo a preparar todo. A Ana C se le olvidó decirnos que Diego era totalmente vegetariano, ni pescado come el tío. El delicioso Bacalhau á Bras que preparó Mariana nos lo comimos los otros tres. Diego sobrevivió a base de ensalada, mojo de vinagre balsámico y aceite de oliva y queso amantecado de la Sierra de Estrella (y del queso no probó mucho). La cena y la conversa estuvo muy animada, nos pusimos al día más o menos, siempre quedan cosas en el tintero. Nos quejamos de la economía y de lo mucho que todo costaba, se nos cayó la baba hablando de nuestros hijos respectivos, comentamos el estado de familiares y amigos, y nos bebimos hasta el agua de los floreros en pequeñísimas dosis. El Duero portugués que trajeron ellos, licores de Nuez y de Melocotón (sólo 14.5 grados, que nadie se alarme) traídos de nuestra visita a la Sierra de Estrela, y nuestro Porto favorito hasta la fecha, un late bottle vintage que nos recomendaron hace unos meses. Como ninguno estamos ya acostumbrados al alcohol, nos mamamos lo suficiente para tener una resaca de caballo al día siguiente, pero nos mantuvimos lo suficientemente sobrios para llegar hablando de cosas con sentido hasta las 2 de la mañana, cosa inusitada en nuestras vidas como padres. Nos despedimos, nos fuimos para la cama, y alegría, alegría, las niñas no se despertaron durante toda la noche!!! Nos despertamos a las 7 y media de la mañana, yo tambaleándome, preparamos a las niñas, nos fuimos al curro y sufrimos un día que nunca más se acababa. Eso sí, con el buen sabor de boca de haber disfrutado de unos viejos buenos amigos.

Ya por la noche, a eso de las 9 y media, Caetana y Carmen se rebelaron un poco a la hora de ir para la cama. Por cierto, que Carmen ya lanza (y da) besos como Dios manda, haciendo ruido con los labios y todo. Dice adiós con la mano y manda besos a las ayudantes cuando se va de la guardería, con una sonrisa de oreja a oreja, la muy mimada. Y ya dice algo parecido a "quiero", a la vez que señala el objeto que quiere que le demos. Y corre que se las pela!!! Y Caetana ya anda en triciclo!!! Pero bueno, continúo, que me pierdo. Antes de irnos para la cama, jugamos con Carmen a la bola y pintamos un poco con Caetana, que hacía mucho que no tocábamos ese palo. Y nos hizo un retrato de familia. Uno de esos memorables.

2 comentários:

  1. Adoro... e que bem que estão todos! O desenho tem direito a ser emoldurado! Uma linda família!!! ;-)

    Beijinhos

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