quarta-feira, 11 de maio de 2011

Asturias in a nutshell

Como mencionamos en un post anterior, fuimos a Asturias en viaje relámpago hace tres findes, el finde antes de Coimbra. Doce horas de viaje bajo la lluvia a la ida, hubiéramos hecho 9 a la vuelta de no ser por al atasco a la entrada de Lisboa. Las carreteras están genial, así que hacemos todo el recorrido a 140 con la excepción del tramo asturiano, que te obliga a reducir considerablemente a causa de las curvas y las fuertes pendientes. Hemos llegado a la conclusión que todo depende del tiempo y de nuestra sincronización con las niñas para las comidas y las paradas de repostaje obligatorias.

Y entre la ida y la vuelta, muchos abrazos y besos de toda la familia, vacas y cabras, hurones, queso cabrales, sidra, y hasta una comida de parejita solos Mariana y yo, la primera en muchísimo tiempo. Carmen no salió de los brazos de tías, primas y abuelas en todo el fin de semana. Cuando volvimos comenzó a exigir que la cojamos en brazos... y yo no creo en coincidencias :). Busquen a Carmen en estas fotos, busquen.

De arriba a abajo, y de izquierda a derecha: Victor, Sole, Marina, Toddi, el (bis)abuelito Federico, la (bis)abuelita Carmen, Marcelina, Pira, Nicolas, Candela con Carmen en brazos, Caetana, Ainara, Fiquin (mi padre) y Mariana
Sole arrebatando a Carmen de los brazos de Candela

Caetana pasó el finde rodeada de atenciones y mimos, especialmente del abuelito Fiquin, que incluyeron visitas a parques, interacción con cabras y vacas, exposición (involuntaria) a la varicela, y verdaderas aventuras por los ríos y montes de Morente. Después de esta visita, la cobarde de Caetana hasta se atreve a montarse en columpios. Ainara la estuvo persiguiendo por todo Morente para que jugara con ella, sin que Caetana mostrara interés alguno. El día que nos fuimos nos enteramos de que Ainara había ido al hospital de urgencias la noche anterior, por un caso de varicela galopante. Caetana lo intuyó y mantuvo las distancias a lo largo del finde... o lo intentó :).

Caetana y Fiquin en el balancín del parque de debajo del campo de fútbol, en Oviedo.

Caetana y Fiquin dando de comer a las cabras, en Morente.

 
Caetana dando de comer a las cabras ella sola.
Caetana manteniendo a raya a las cabras con un palo :)
Caetana y el abuelo pintando retratos de familia

... y no la pillamos!!!


El domingo nos fuimos de cita romántica, los dos juntos, sin niñas!!!. Una cita largamente pendiente, por fin consumada. Para cuando llegamos a la comida ya estábamos medio mamados (con una botella de sidra, nuestros cuerpos ya no toleran el alcohol como antaño). Comimos tortos de maiz con picadillo, huevos y pantrucu en Casa del Dago. El Pantrucu es la morcilla típica de Ribadesella. Está hecha, como todas las morcillas, con sangre de cerdo y cebolla. Lo realmente especial de esta morcilla es que está rodeada de berza. Se puede servir frita o como compango de fabadas y cocidos. La especialidad de Casa del Dago es la primera, con tortos de maiz, huevos, y picadillo, un plato fuerte y energético que fue necesario para bajar segunda botella de sidra. Los tortos de maíz y el pantrucu enamoraron a Mariana hace al menos 3 visitas a Oviedo, y esta vez tampoco defraudaron. La sidra también ayuda ;).

También conseguimos salir a tomar unas sidras con Popi y Marcos folkie, que fue un poco lío por el calor que hacía en la sidrería y lo tarde que era para las dos niñas. Y no nos dió tiempo a más. Sentimos no haber avisado, ni haber hecho más visitas esta vez, pero la verdad es que 3 días no dan para nada. Únicamente para quitar la morriña de unos pocos y la nuestra propia.

2 comentários:

  1. Pero Dr. Tresito!!!
    Baricela!?
    BBBaricelaaaa!!!???

    aissss....

    Un abrazo del acádemico. :P

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  2. jajajjaja, sólo cuando me lo dijo Mariana me dí cuenta... es con maldita V!!!
    Gracias, hombre!

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