quinta-feira, 22 de dezembro de 2011

Histórias da Carmen #05

A Carmen já tem 9 dentes e o 10 está a caminho. Dá gargalhadas que nunca mais acabam.
Já diz na perfeição mamã, papá, cácá, vó, quê couo (quero colo ou quiero cuello), nana (banana ou plátano), cama, toma, calma com a sua mãozinha levantada em alto, lala (laura), cócó, quê aua (quero água ou quiero água), óó ( a sua fralda de pano que usa para dormir, su paãl de paño que usa para dormir), entre outras quantas que agora não me lembro. Já abre canetas na perfeição, adora folhear umas páginas de livros infantis de folhas duras ou nem por isso. Adora atirar para dentro da banheira todos os chamôs que estão ao seu alcance, atirar ao chão todos os livros da sua prateleira. A Carmen quando cai vem-nos mostrar onde se magoou a queixar-se e fica à espera de um miminho. A Carmen está uma desafiadora e vai para o lado contrário a rir-se quando a chamamos. A Carmen tem sangue español porque não fala.... grita!!!! A Carmen já dorme toda a noite ( já há 2 meses ;)) , e passa noites fora!!!
A Carmen está encantadora e é também (com a Caetana) a alegria da nossa casa!!!

quarta-feira, 21 de dezembro de 2011

sábado, 17 de dezembro de 2011

Primeros ...... de Caetana

Póngase la actividad que se desee sobre la línea puntos. Lo tenemos en vídeo. Sus primeras toses, sus primeras sonrisas. Ahí van sus primeras carcajadas, que se las sacó el abuelo Fiquin. También unas de las primeras veces que se dió la vuelta, en una toalla en una pequeña cala de Zambujeira do mar y en nuestro piso de Oliver avenue en San Diego. Poco después de volver a San Diego, se quedó sentada sola por primera vez. Todo esto fue en verano del 2009.

quarta-feira, 14 de dezembro de 2011

Carmen se lo curra

Buscando en el baúl de los recuerdos sólo encontrábamos vídeos de Caetana. Para que luego Carmen no nos eche en cara que fue una marginada, vamos a alternar un poquito. Por mucho que las evidencias apunten a que Carmen es una mimada y una caprichosa (ver foto al pie), la verdad es que la tía se lo ha currado.


Carmen entró en la guardería a los 5 meses y medio, por la puerta grande. Comer, dormir, jugar, comer otra vez. Mira qué guapa, mira qué despierta, mira como gatea, mira como camina. Un juego de niños. Todo parecía indicar que Carmen era una niña ejemplar con un futuro brillante por delante. Pero algo salió mal.



Después de unos meses recibiendo mimos en la sala de los bebés, pasó a la sala de los niños de un año, donde comenzaron las hostilidades. Carmen es vista en compañía de otros indeseables, algunos mucho mayores que ella. Dos meses mayores por lo menos. Se oyen rumores de que Carmen muerde, sacude y patalea. Parece ser que se metió en una relación de dudosa honorabilidad con un apuesto rapaz llamado Antonio. Nosotros no hemos llegado a recibir el dossier, pero Rita, la madre del interfecto, nos ha comunicado su existencia.


En una escalada de violencia, Carmen es detenida y fichada por la policía de la guardería. Se le tomaron fotos y huellas dactilares. Se la condenó a manualidades forzosas hasta su cambio de sala, un año a contar desde su entrada en la sala de un año. Es decir, hasta su cambio a la sala de dos años.


Condenada a trabajar en el oficio de su abuelo Fiquin y su tío Nicolas, Carmen se vuelve huraña, se encierra en sí misma en búsqueda de su propia individualidad. Cuando por fin se abre al mundo como artista, su ópera prima revoluciona el concepto de arte de la sala:



En unas declaraciones a la revista Rolling Stone, Carmen declara que sus pinturas "intentan profundizar en los impulsos incontrolables de todos los niños y niñas tan mimados como ella, o más". Durante su reclusión, animado por las educadoras sociales del centro -Marta, Dora, Susete y Esther-, produce gran cantidad de obras, que se convierten en referente esencial de las rabietas y pataletas de millones de niños en todo el mundo. Su obra trasciende los muros de su prisión, y sale en libertad condicional antes de cumplir los dos años de edad.



Hoy en día, Carmen lleva un collar de ámbar para ayudar a la salida de los dientes, tiene una casa en el centro de Lisboa y disfruta de los mimos de padres, tíos, abuelos y primos tanto en Portugués como en Español. En declaraciones recientes a un diario local, Carmen sostiene que "la guardería le ha cambiado la vida para mejor".


Muchos abrazos y besos para todos!!!

sábado, 26 de novembro de 2011

Buscando en el baul de los recuerdos

Cuando nos bajamos las fotos y los vídeos de la cámara fotográfica para escribir la entrada anterior, nos dimos cuenta que hasta ahora hemos montado sólo los vídeos de la Handycam. Claro, son más fáciles de montar, porque vienen en formatos convertibles con el software que tenemos instalado en el ordenador. Los vídeos de nuestra cámara de fotos se graban en formato .mov, que es el de Quicktime, y no los reconoce nuestro bendito Windows Media Player. Me bajé un convertidor y me puse a ver el material que tenemos. Tenemos unas decenas de vídeos, la mayoría muy cortos, y va a ser difícil montarlos con coherencia. Pero se pueden ir poniendo en el blog a goteo, para nostalgia nuestra y, creemos, de familiares y amigos. Os puedo decir que, por ejemplo, tenemos nuestra boda grabada, en la que Mariana aparece con un traje de novia con la cremallera sujeta con impredibles y una Caetana de 3 meses en brazos, yo meto la pata a la hora de decir los votos y Sergio Ruiz se pasea por el fondo de la cámara para pasar a la historia como nuestro único invitado :). Los otros dos eran testigos, Mike y Rita. Tenemos también las primeras veces que Caetana se sentó y se dió la vuelta, o a Carmen pegándole una paliza a la barriga de Mariana desde el interior. Tenemos orcas, rayas, recién nacidos, comidas, cenas, meriendas. Tenemos nevadas y moteros, madres, padres y amigos, e hijos e hijas de amigos. Os las vamos a ir poniendo sin orden ni concierto, según nuestros estádos de ánimo o el pronóstico del tiempo. Ahí van unas piezas inolvidables. Caetana había nacido hacía menos de 15 minutos.

quinta-feira, 10 de novembro de 2011

Granjas pedagógicas

 
El otro día descubrimos un rincón precioso de la Lisboa profunda. En medio de un barrio que frecuentábamos poco o nada (Olivais), camuflada por altos edificios y por algunos árboles, se encuentra una granja pedagógica completamente gratuita y encantadoramente cuidada. Mariana se acordó de que un compañero de laboratorio le había hablado de ella. Como era festivo y no llovía, decidimos buscarla. Nos costó algo llegar, la entrada estaba al final de una curva de 360º que describía una circumferencia de más de 100 metros de radio, rodeando un enorme edificio residencial, y que casi terminaba en la propia calle por la que se entraba. Como si fuera un gancho, vamos. Sólo que la entrada de la granja le daba la espalda a la calle por la que se entraba, de modo que sólo se veía si se continuaba hasta el mismo final. Vaya lío de párrafo, tú. Que nos costó mucho llegar y encontrar la entrada, eso es todo.
Llegamos tempranísimo, acababa de abrir, eran las 10 de la mañana. No había nadie, pero enseguida comenzaron a llegar un montón de familias, armadas con sacos de lechuga y zanahorias para dar de comer a los animales. Nos dimos de cabeza contra un árbol por nuestra falta de previsión!!!. Por supuesto que estaba prohibido dar de comer a los animales, pero los trabajadores de la granja eran bastante permisivos, y los animales se ponían las botas a manos de niños y adultos. Otros se ponían las botas sin necesidad de visitantes.

 

Había cerdos, caballos, burros, patos, gallinas, cabras y ovejas de varios tipos, pavos, conejos y una vaca. Les dimos de comer hierba recogida del suelo, a falta de legumbres. Además de los cerdos mamando, los dos momentos álgidos de la mañana fueron Caetana cazando gallinas y los mordiscos que recibió Carmen de un pavo y de un caballo. Sí, un caballo. Los mordiscos no los tenemos grabados, al contrario que Carmen, que se le quedó bien grabado en el cerebro y aprendió a no poner la mano donde no debe :).

 

En fin, una mañana preciosa. Ahí van algunas fotos para el recuerdo.

 

 




terça-feira, 1 de novembro de 2011

Winter is coming!

Ayer diluvió en Lisboa y alrededores, por la primera vez en meses, yo diría. El lema de la familia protagonista de mi novelón de verano, "Game of Thrones" (Juego de tronos, en español), ilustra muy bien este momento. Winter is coming. El invierno está llegando. No nos podemos quejar, ha sido un verano largo, intenso, y lleno de trabajo, actividades y noticias. Viejos amigos nos han visitado y hemos visitado a viejos amigos, hemos ido de vacaciones y nos han sabido a poco, la crisis económica nos ha dado un par de disgustos, unos excelentes amigos nos han anunciado que estaban embarazados de nuevo, Carmen ha comenzado a hablar y andar y ha cumplido un año, Caetana ya no usa pañales, ya anda con el triciclo y ha pasado por sus primeras infestaciones de piojos, nos han encontrado una hernia y nos han quitado un par de lunares con muy mala pinta. Se acabaron los conciertos de jazz en los parques de Lisboa, donde fue tomada la foto siguiente. Nos la encontramos en internet, obra de uno de los mil fotógrafos que frecuentan estos eventos.
 

Se acabaron los fines de semana al aire libre, y los paseos por la playa. Comienza la temporada de actividades indoors. Uno de cada 3 sábados a la biblioteca pública, todos los domingos a la piscina. Y los acuarios, oceanarios, museos y demás shows cubiertos. La semana pasada, sin ir más lejos, y sin ser verdaderamente conscientes de la llegada del invierno, nos fuimos al acuario Vasco de Gama. Precioso!! Y por sólo 3 euros por persona!!! Me recordó tanto al museo marítimo de Santander... 
Tortugas marinas vivas

Calamar gigante
En estos dos acuarios se podía meter la mano para tocar a los animales (pero no sacarlos del agua)
  
Y Caetana metió el dedo para tocar esta babosa marina (Aplysia, por cierto, un modelo de investigación en neurociencias)


Figura tiburón martillo en cartón piedra


Más modelos en cartón piedra

... y vértebras de ballenas.

Una concha gigante de verdad y otros items perfectamente reales




Un pulpo vivísimo

Caballitos de mar en celo

Con las antenas esas registraba el suelo, como si fueran manos, tú.

...y una mandíbula de hipopótamo.
Cuando salimos se había puesto a llover a cantaros. Y fue entonces cuando nos dimos cuenta de que el invierno está llegando.