Ya en el aeropuerto, nos temblaban las piernas: es la primera vez que enviamos por avión a nuestras hijas sin ir también nosotros... y que pasaremos tanto tiempo sin ellas!!! Pero ojo, somos padres gallina pero valientes. Allá se fueron, contentas como perdices, y alegrando la terminal como sólo ellas saben hacerlo. Nico, también un valiente, también su primera vez en vuelos comerciales y a cargo de dos bestias pardas como las nuestras, nada menos, nos acaba de comentar vía telefónica que han llegado sanos y salvos, y que todo corrió a las mil maravillas.
Y ahí van unas fotos de su corta estancia (fue un paseo por Belém, que hacía mucho que no lo hacíamos).























¡Valiente, Niko (y las nenas, jjjj)! Espero que no sufráis mucho sin ellas, ¡aprovechad! muuuuá
ResponderEliminar