Resulta que esta es la segunda vez que escribo la parrafada a seguir. ¡Ay, novato!, tenía casi terminada la entrada, y salí de la página sin tener guardados los cambios... y aquí estamos otra vez. O sea, que este va a ser sólo un resumen rápido de la entrada original. Como iba diciendo anteriormente, estamos muy felices pero agotados, no paramos. El finde pasado, Asturias; el que viene, Coimbra. Vamos de congreso, pero nos llevamos a las crías para variar :). La idea es turnarnos para asistir a charlas y cuidar a las niñas, pero a ver cómo sale el experimento :). Y en los ratos libres visitaremos Coimbra y alrededores, que aún no lo conozco. Mientras descargamos las fotos del viaje a Asturias y hacemos las del viaje a Coimbra, voy a contar un viaje anterior que merece, de algún modo, ser contado.
Bajamos a Faro, con la excusa de una charla-entrevista de trabajo en la Universidade de Algarve. La charla y la entrevista fueron bien, aunque al final ni siquiera me presenté a la plaza. El caso es que aprovechamos y nos fuimos todos a visitar Faro y la Ría Formosa. La ría es una extensa masa de agua y salinas con parches de tierra y vegetación arbustiva, donde cientos o miles de pájaros anidan todos los años, algunos para quedarse, otros sólo de paso. Un poco como los científicos. Pagamos 20 euros por el paseo con guía incluído. Si bien no recuerdo los nombres de los pájaros ni sus historias particulares, el guía era genial y nos dió un paseo en barco de 1-2 horas muy entretenido. Pájaros que vienen del norte europeo o africano, algunos de ellos haciendo decenas de miles de kilómetros todos los años, arriesgando su vida en el camino; pájaros que son naturalemente emigrantes, pero que por los motivos que sean deciden establecer una colonia permanente; pájaros que llevan toda la vida ahí y que no tienen pinta de moverse; pájaros que fueron residentes con todo derecho, y que decidieron marcharse para no volver. Háganse las analogías que se quieran con los seres humanos que conocemos y de los que somos amigos. Había pájaros que cabían en la palma de la mano, y que se quedaban reducidos a un sexto de su tamaño en un viaje de decenas de miles de kilómetros, non-stop, desde África a Noruega (creo, no recuerdo el recorrido exacto). Algunos no lo contaban, claro. Pero qué héroes los que lo conseguían!!!. Tan pequeñítos!!!. Apasionante. Bueno, para ser totalmente sinceros, Caetana se aburrió un poco en el viaje de ida, porque los pájaros estaban siempre muy lejos, y el barco resbalaba, así que no podía moverse demasiado. Por eso la cara de agobio :).
Me acabo de dar cuenta de que se pueden recuperar las entradas, que quedan guardadas incluso aunque no estén publicadas, el novato ataca de nuevo :(. De lo malo, he podido recuperar parte de la parrafada, así que continúo. El viaje paraba a la hora de comer en una isla desierta... con un restaurante de lujo como único habitante. Las palabras clave son restaurante de lujo, único, hora de comer :). Íbamos desprevenidos, sin comida y hambrientos, así que en vez de dar un paseo, paramos a comer algo. La comida no estuvo mal, tampoco excepcional, pero nos sablearon vilmente. Resulta que el pez que nos comimos se vendía al peso, a 59 euros el kilo. Juro que cuando nos lo enseñaron no parecía que pesara tanto... y hasta aquí puedo leer, que aún hoy me duele el bolsillo. Lo más gracioso es que no teníamos dinero para pagar, y a la tía no le funcionaba la máquina de tarjetas. Pero claro, no podía dejarnos ir sin pagar, eramos su sueldo ese mes. Así que hizo que el guía nos acompañara hasta un cajero a la vuelta a Faro, no nos zafamos :(.
Por mucho que nos doliera la talegada, hay que decir que el sitio era guapísimo y que ahí fue donde Carmen tocó su primer perro:
Lo mejor de todo el viaje fue la vuelta a Faro. El guía ya no tenía nada que contar, y ya no había paradas de corte ornitológico, pero el conductor del barco era majísimo y nos dejó conducir a todos!! A todos!!!. Caetana espantó a toda la colonia de pájaros de la Ría Formosa, haciendo sonar el claxón sin parar durante la media hora de viaje de regreso. Me pregunto si los pájaros que se quedan o se van lo hacen también en base al ruido de la calle. "Jo, yo vivo justo al lado de la ruta de los barcos, y no hay quien pueda. No me dejan dormir, me espantan la comida y las hembras. Tengo migrañas por el amor de Dios!!! Me piro a un sitio más tranqui, tío". "Pues yo vivo en el barrio de los piquituertos y ahí no se oye piar un pájaro". ;)
Y este es el bueno del barquero:
Y esto es todo por hoy. Me piro a comer por 2.48 euros!! :)
así me gusta.. peleandote con el blog!!!
ResponderEliminara ver si de una vez me pongo yo con el último post en SD y empezamos la nueva aventura!
Muchos besos desde BCN!
C
me parece muy bien!!! que queremos noticias de vosotrso!!!!
ResponderEliminarPues en vista del excepcional resultado, Dr. Tresito, te animo fervientemente a que le des a esto de blogear más a menudo. Tienes madera, mucha gracia y excelente prosa. Personalmente me quedo con la frase: "La ría es una extensa masa de agua y salinas con parches de tierra y vegetación arbustiva, donde cientos o miles de pájaros anidan todos los años, algunos para quedarse, otros sólo de paso". Digno de Machado, oigausté. Y si la lees imitando a Felix Rodriguez de la Fuente, ya es el acabose.
ResponderEliminarLas fotos, cojonudas. De las chicas qué te voy a decir, todas hermosura. De tí, pues que si te falla lo de la ciencia, te metes de cabeza a Pescanova que la estampa la tienes más que conseguida.
Abrazos varios.
Este comentário foi removido pelo autor.
ResponderEliminarAh, y si está abierto a debate y opinión, yo voto a favor de que la foto de fondo lanzando a la pitufilla en contraluz se quede, es buenísima!
ResponderEliminarque bien saber de vosotros!!! Genial el post, muy entretenido!
ResponderEliminarMe encanta el dibujo de la family que habéis puesto de fondo, pero a ver si lo podéis cambiar para que se os vea a los 4. Quién ha hecho el dibujo??
Besos!
Sergio, muchas gracias por los comentarios de ánimo!
ResponderEliminarTati, el dibujo lo hice yo, claro, hijo de dibujantes :).
Carlos, ahora que estás de paternity leave, anímate y hazte un nuevo blog!
Muchos besos y abrazos para todos, a ver si hablamos pronto.